Mostrando entradas con la etiqueta Mario Benedetti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mario Benedetti. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de abril de 2016

...EN ESTOS DIAS PASADOS

Continúo poniéndome al día con todo y todos, y aunque la tecnología ayuda a veces nos juega muy malas pasadas…ha sido una semana caótica que me ha hecho recordar y rescatar un curioso poema de Mario Benedetti que hoy me apetece compartir:

WINDOWS 98

Antes del fax del modem y el e-mail
la vergüenza era sólo artesanal
la mecha se encendía con un fósforo
y uno escribía cartas como bulas

Antes los besos iban a tu boca
hoy obedecen a una tecla send
mi corazón se acurruca en su software
y el mouse sale a buscar el disparate

Cuando me enamoraba de una venus
mis sentimientos no eran informáticos
pero ahora debo perdir permiso
hasta para escribir con el news gothic

Te urjo amor que cambies de formato
prefiero recibirte en times new roman
más nada es comparable a aquel desnudo
que era tu signo en tiempos de la remigton


Poema del libro “El aire que respiro” del escritor y poeta
Mario Benedetti (1920-2009)

Hasta luego, Vela.

viernes, 18 de octubre de 2013

AL DESCUBIERTO: ¿ÉSTE A QUÉ VIENE?

Más de una vez me siento expulsado y con ganas
de volver al exilio que me expulsa
y entonces me parece que ya no pertenezco
a ningún sitio, a nadie.

¿Será en indicio de que nunca más
podré no ser un exiliado?

¿Qué aquí o allá o en cualquier parte
siempre habrá alguien que vigile y piense,
éste a qué viene?

Y vengo sin embargo tal vez a compartir
cansancio y vértigo
desamparo y querencia
también a recibir mi cuota de rencores
mi reflexiva comisión de amor
en verdad a qué vengo
no lo sé con certeza
pero vengo.

“Pero vengo”, de Mario Benedetti

No es una elección casual, quería de alguna manera plasmar los sentimientos que provocan las tragedias que están pasando últimamente, y nadie mejor que Mario Benedetti, poeta comprometido con la realidad y defensor en su poesía de la libertad.

Y es que la realidad de estas últimas semanas me sigue golpeando, no puedo obviarla y a mí también me avergüenza que no seamos capaces de asumir que se trata de una certeza, que vienen, y dejemos de una vez de intentar resolver la maldita pregunta ¿éste a qué viene?, porque la respuesta es muy simple, viene a sobrevivir.

Hasta luego, Vela.